viernes, 9 de diciembre de 2016

Por él - Capítulo 14


Capítulo 14
─ Basil -susurró por primera vez con una voz cargada de deseo y necesidad.  Lo necesitaba, maldita sea que lo necesitaba hasta el extremo del dolor. Dolía no tenerlo, no poder fundirse con él más allá de lo que lo físico permitía, él quería meterse hasta por debajo de su piel, entrar en su consciencia y en su mente- No necesito más amante que tú- dijo inconscientemente al besarle el cuello desabrochándole el cinturón, no lo pensó, sólo sintió que debía hacerlo, sintió que si lo decía todo estaría bien, y Basil soltó una pequeña lágrima de felicidad al escucharle…  tan estúpido,  tan conformista y tan feliz.

─ Me tienes ahora…- contestó suspirando cuando le mordió el cuello- gm…- se quejó un poco- Eso dejará marca…- tocándose cuando Jason se separó de él sacándose la camisa, apenas tuvo tiempo de hacerlo también pues un momento después le atrajo a él besándolo con intensidad. No parecía estar dispuesto a una negativa aunque tampoco lo forzaba, aunque bien,  en esos momentos no era necesario, Basil casi podía sentir cómo se derretía en sus brazos, ambos estaban ansiosos pero iban lento, perdidos entre la frustración de querer devorarse y saborearse al mismo tiempo.

─ Esa es la idea- murmuró y Basil se sintió complacido ante su posesividad.

─ No me culpes si lo hago también- murmuró gimiendo cuando Jason metió la mano entre sus pantalones, se recostó en la pared más cercana sintiendo que las piernas no le sostenían y echó la cabeza atrás cerrando los ojos, soltando suspiros y dejándose por completo en los brazos del moreno…

─ Sería interesante- sonrió lamiéndose los labios al ver como Basil se abandonaba a su caricia con los ojos cerrados, suspirando de aquella manera- Gime…no te contengas, Basil- le susurró cerca del rostro acorralándolo contra la pared, masturbándolo con más intensidad, provocando gemidos fuertes y desvergonzados.

─ Ah... basta…yo…- estaba por venirse y gruñó al sentir que el otro se detenía.

─ No, cachorro- susurró deteniendo el orgasmo del otro- Aún no- Basil le miró, más que con molestia, como un cachorrito abandonado lo haría, Jason le contempló, le observó y sus dedos se enredaron entre los rubios cabellos acercándolo por la nuca. Sus labios se rozaban y sus ojos se perdían en los del otro. Podía sentirlos, los labios temblorosos del moreno acariciando casi con duda los suyos y los suyos mismos vacilando… a Basil los ojos le pesaban, era como querer abandonarse a su merced y al mismo tiempo no querer despegarse de aquellas lagunas grises, tan profundas… tan densas…

─ Jason…- susurró apenas y el moreno lo apretó por la cintura besándolo por fin, cerrando los ojos y besándolo de lleno, volviendo a hundirse en su boca de miel, en aquellos labios dulces e incitadores, temblorosos y embriagadores- Vamos a la habitación, Basil- le susurró contra los labios y Basil caminó hacia atrás sin querer separarse de él, sin dejar aquel contacto , a tientas abrió la puerta, solo unos pasos y se dejó caer en la cama con el cuerpo del moreno sobre el suyo, sintiendo como la excitación lo invadía al instante hasta el borde del delirio- ah… Ja…Jason… tómame…- suplicó enredando sus dedos en los cabellos oscuros, rodeándole por el cuello, abriendo sus piernas, incitándolo… Tentándolo…  y a Jason le dolió la entrepierna ante la sola insinuación- Jason- volvió a gemir como si no aguantara más. Jason se las arregló para sacarle los pantalones y bajarse apenas los suyos embistiendo dentro del otro aún con la ropa puesta- ¡gm!- el rubio se aferró a él con más fuerza, escondiendo su rostro en su cuello, sintiendo cómo lo penetraba llenándolo por completo, sintiéndose pleno, completo- ah…muévete…muévete…-Jason no necesitaba indicaciones, sus caderas se movieron buscando ese cuerpo, sintiendo que le apretaba exquisitamente, definitivamente su cachorro se reponía rápido, solo dos semanas de no hacerlo y se sentía como un virgen, sentía que explotaría solo con escuchar los necesitados gemidos en su cuello- Jason…- aquel gemido le rozó el oído y viajó hasta su entrepierna haciendo que se moviera con una desesperación nunca antes sentida, necesitaba tenerlo…necesitaba marcarlo…necesitaba escucharlo gritar- ¡¡ah!! Jason… ¡Jason!-Basil gritó dejándose caer en la cama apretando las sábanas, pensando que se rompería, luchando por prolongar el éxtasis de su orgasmo, queriendo que Jason se moviera así dentro de él por siempre…

─ Eso es…grita…grita…- ordenó entre jadeos, sus cabellos húmedos se movían en su frente entre una embestida y otra, el rostro de Basil era un completo poema, extasiado y entregado, Jason no había contemplado jamás expresión como aquella.

─ Ja…jason…ah… ¡ah!- las manos de Basil se aferraron aún más a las telas mientras sentía el orgasmo alcanzarle, Jason seguía moviéndose y lo apretó deseando sentirlo venirse en su interior.

No tuvo que esperar demasiado, las contracciones de Basil llevaron al moreno a un éxtasis completamente diferente a los anteriores, su mente se puso en blanco y por unos segundos solo existió el placer…


Casi a las tres de la tarde  Basil despertó encontrándose con un Jason mirándolo dormir, definitivamente Jason no necesitaba dormir demasiado…o tal vez tenía algo que ver con la diferencia de horarios… sí… ellos habían hecho el amor durante horas, horas en las que en casa era de día, en ese momento alla debían ser las 10 de la noche… porque ahí eran las tres… las tres…

Basil casi saltó de la cama, despertar con Jason junto a él lo había dejado en un estado de ensoñación increíblemente placentera, a tal punto de tardar en reaccionar después de ver el reloj de pared. ¡Diablos! él entraba a trabajar en una hora, no iba a llegar a tiempo.

─ Auch- se quejó al levantarse tan abruptamente de la cama.

─ No deberías hacer eso, cachorro. Después de todo estuviste  recibiéndome por horas- Basil se sonrojó pero no volteó a verlo, sabía por experiencia lo que ver a Jason desnudo entre las sábanas podía ocasionar en él.

─ Tengo que ir a trabajar y estoy retrasadísimo- habló buscando algo que ponerse antes de meterse a la ducha.

─ Te llevaré, tranquilízate- Basil sintió el aliento de Jason en su cuello y cerró los ojos reuniendo toda su fuerza de voluntad para no derretirse ahí mismo- Ahora, será más rápido si me baño contigo ¿no?- metiéndolo al baño casi a  la fuerza. Basil intentó renegar pero sentir a Jason lavándole el cuerpo mientras el agua caliente corría por toda su piel fue sencillamente demasiado tentador, especialmente cuando todo iba acompañado de deliciosos mordiscos en su cuello que sin duda alguna dejarían más de una marca, pero sinceramente poco le importaba, no tenía porque ocultar que Jason era completamente dueño de su cuerpo, porque no quería y porque no podía… no con el chantaje de Jason.

─ Jason… se me hace tarde- murmuró en un suspiro sintiendo como Jason mordía levemente sus tetillas manteniéndolo dócilmente recargado contra la losa fría. El moreno gruñó aceptando salir. Basil buscó algo de ropa y Jason tuvo que ponerse lo mismo con lo que había llegado, dicho sea de paso, la apariencia desarreglada no le iba nada mal, Basil deseó tener una sesión ahí mismo, a veces su vena fotográfica dominaba en su vida. Viendo que estaba distraído, tomó su cámara y tomó un par de fotos.

─ He de suponer que ya estás listo- Jason sonrió y Basil pensó que la arrogancia de saberse perfecto se veía reflejada en esa sonrisa, esa que fue la protagonista de su última fotografía, maldito fuera por ser tan consciente de su atractivo-Vamos- le llamó y Basil le siguió guardando su cámara.

─ Oye ¿a dónde vamos?- notando que iban hacia la azotea y no hacia la planta baja.

─ Dije que iba a llevarte- habló cuando llegaron a la azotea y Basil pudo ver el helicóptero en el que comenzaba a sospechar Jason había llegado la noche anterior.

─ ¿Te…te dejaron aterrizar aquí?- no supo ni por qué pregunto, después de todo estaba hablando con Jason Lakis- No sé para qué pregunto, no conozco quien pueda negarte algo- suspiró caminando a su lado y Jason le observó con una sonrisa de suficiencia que hizo sacar una mueca molesta al rubio, cosa que por supuesto solo divirtió al moreno.

─ Sube- Basil dudó.

─ Espera ¿quién va a pilotear?- Jason subió poniéndose al piloto, mirándolo como si acabase de preguntar la cosa más obvia del mundo-Vaya, supongo que no todos pueden presumir de usar al magnífico Jason Lakis de chófer- ganándose una mala mirada del moreno.

─ No tientes tu suerte, Denakis- Basil rió divertido ante su reacción y el moreno se sintió tranquilo solo de verlo sonreír. Aterrizaron en el techo del edificio en el que Basil trabajaba y los guardias salieron a recibirlos o mejor dicho a ver quién demonios había llegado, ver a Basil les tranquilizó pero se quedaron pendientes por cualquier cosa.

─ Lo lamento, solo será un instante- les gritó Basil volteando a ver a Jason que había apagado motores bajando a su lado, el ruido de las aspas no les permitió hablar por unos momentos pero cuando cesó Basil no supo qué decir.

─ Gra…gracias, supongo- Jason le miró.

─ Regreso a casa ahora…- una ráfaga de aire les golpeó a aquella altura y la mano de Jason se movió por mera inercia protegiendo el rostro del rubio que había entrecerrado los ojos, la ráfaga pasó y Jason se movió sin darse cuenta, acomodando los rubios cabellos de su cachorro, topándose con la expresión ensoñada del rubio… le gustaba…le encantaba… con un demonio, ¿en qué momento había sucedido? Lo amaba…  se agachó para besarlo y el rubio le rodeó por el cuello nada más sentir los labios ajenos sobre los suyos.

─Jason…- susurró  cuando lo abrazó pasando de un beso a otro, no quería que lo soltara, no quería que se fuera…

─ Termina pronto el trabajo, Andreas tendrá un evento para el final de su campamento - Basil asintió aun medio ensoñado y Jason le acarició el rostro, al menos sabía que no le era indiferente en lo más mínimo al otro - Me voy- habló separándose para volver a subir al helicóptero y Basil le sostuvo por el abrigo no permitiendo que se marchara y el moreno le observó cómo preguntando que sucedía.

─ Ayer… sólo quería hablar…

─ ¿Tienes algo que decirme?- Basil le vio y el nerviosismo se veía en todo su cuerpo, azotándolo con intensidad. Parecía un animalito asustado, y eso le preocupó a Jason, si había algo que Basil Denakis jamás había demostrado era ser indefenso,  por eso le gustaba, porque podía perderse en el fuego de sus ojos, en la intensidad de su mirada y en la decisión de sus rasgos.

─ No… bueno… si… posiblemente no te interese….- se masajeó el cuello revolviendo un poco su cabello- mi ex jefe… -Jason frunció el ceño- si…  es el que estás pensando- y el moreno se sintió de mal humor solo de escuchar mencionarlo - él…- Jason quiso decir que no quería escuchar nada que tuviese que ver con ese sujeto pero lo que vino a continuación le golpeó como una piedra en el pecho- Es mi jefe ahora…- y Basil creyó que Jason le golpearía solo de ver su expresión.

─ Más vale que recuerdes a quien perteneces ahora, Denakis- Basil bajó la mirada y sus mejillas se sonrojaron.

─ A ti…lo sé… lo sé, Lakis- y el moreno extraño el “Jason” saliendo de sus labios, pero le complacieron sus palabras, aún más su actitud.

─ Vendré en tres días- Basil le vio y parpadeó como si le hubiesen dicho que Jason era virgen- Hazte un tiempo libre- y le acarició el rostro apartando sus cabellos, Basil sonrió.

─ ¿Tienes alguna fijación con el número tres?- Jason sonrió cínicamente.

─ La tengo- acercándose a su oído- también es el número de veces que te haré venirte antes que yo, cachorro… hasta luego- se separó un poco y le lamió los labios antes de volver a subir al helicóptero y marcharse. Basil se quedó viendo cómo se marchaba y desde lo alto Jason le observó algunos segundos antes de ir donde había dejado su jet privado… maldita sea, lo único que le faltaba, tener a su cachorro cerca de aquel sujeto.

─ Computadora- una pantallita se encendió en su reloj.

─ ¿Qué sucede Jason? Tienes cara de que quieres averiguar algo.

─ Necesito toda la información sobre el actual jefe de Basil… manda un fax a la compañía donde Basil trabaja, que te digan quién solicitó su trabajo actual.

─ Un día de estos vas a quemar mi procesador.

─ Trabajas por satélite.

─ Tienes que tener la respuesta a todo ¿cierto? Aun así los faxes no son lo mío, enviaré un e-mail.

─ No me importa lo que mandes, sólo consígueme lo que te pido. Maldita sea ¿cómo carajos vine a enamorarme?

─ Jason ¿por fin descubriste que estás enamorado? Enhorabuena- en la pantalla aparecieron fuegos artificiales- comenzaba a creer que ese coeficiente no servía para nada.

─ ¿Qué estás intentando decir?- La molestia se notaba en su tono.

─ Oh, mi estimado Jason, trabajo con código binario y ya lo sabía, tus lecturas de pulso siempre se aceleran cuando aparece y he podido checar la dilatación de tus pupilas desde hace mucho. En lenguaje humano eso y otras señales se deducen en un hombre enamorado.

─ Cállate….- genial, lo único que le faltaba, descubrir algo de sí mismo que su propia máquina ya sabía… diablos…-¿Has eliminado las deudas de Basil del registro?

─ Tal como lo ordenaste Basil Denakis ha saldado toda la deuda que compraste ¿no se considera extraño cuando pagas las deudas de tu amante a ti mismo?

─ No cuestiones mis métodos y programa mi día libre para dentro de tres días, no dejaré que nadie se interponga en mi camino… lo mío…siempre será mío.

─ ¿Algo más que añadir a la lista?-Jason miró al frente, tenía que usar su carta más fuerte.

─ Si… comienza con los preparativos para mi boda…

─ Jason, cuando le dices a tu máquina que inicie los trámites para tu boda debes conseguirte una vida… y amigos. Solo para el archivo, según las encuestas en la red, abogado y guardaespaldas no cuentan como amigos- Jason rodó los ojos.

*Fin de la primera Mitad*