lunes, 26 de septiembre de 2016

Por él - Capítulo 10


Capítulo 10
─Denakis… Denakis…- Basil abrió los ojos con pesadez. ¿Había sido un sueño? No… no podía ser, sentía el cuerpo cansado, satisfecho y una sensación extraña en su trasero. Se talló los ojos y se sobresaltó al ver a Jason perfectamente vestido y arreglado frente a él. Estaban en su habitación- ¡Ja…Jason!- éste solo sonrió con arrogancia al ver su reacción.

─No necesitas decir mi nombre con tanta euforia cuando no estoy dentro de ti Denakis…- Basil se sonrojó y le tiró una almohada a la cara, increíblemente Jason no pareció molestarse ante el acto- Ve a darte un baño y vístete… has dormido toda la mañana, voy a llevarlos a comprar ropa.

─Jason, en serio… no es necesario- si antes de lo que había pasado no quería, ahora lo deseaba menos, lo que menos quería era que Jason creyera que… en fin… tenía esperanzas… nuevamente tenía esperanzas de lograr algo con él… no quería que pensara que todo se basaba en el dinero, suficiente con que lo tuviese ahí amenazándolo con Andreas…

Jason levantó una ceja y se acercó a él, semi-acorralándolo contra el colchón. La debilidad de Basil salió a flote nuevamente pues sentía estremecerse solo con tenerlo parcialmente sobre su cuerpo.

─ ¿Qué pasa, cachorro? ¿no quieres estar en deuda conmigo? Siempre puedes pagarme todo cuanto quieras por las noches- pasando sus manos por su cuerpo por encima de las sábanas antes de levantarse con una sonrisa triunfal al ver el rostro “enfadado” y sonrojado de Basil- Deja de hacer berrietas y obedece a tu amo, cachorro. Andreas ya nos está esperando- y dicho y hecho, salió de la habitación dejando a un Basil excitado en la cama, no se quería levantar, pero de repente la actitud arrogante de Jason no le molestaba. Era como si de repente fuese… más cálido… aunque eso era definitivamente imposible.

─¡Ah!- se estiró, sentía una molestia exquisita en todo el cuerpo, como un confortable cansancio- Bien, a bañarse- se levantó para ir a la ducha e intentar después encontrar algo decente que ponerse o Jason lo asesinaría, eso era seguro. Media hora después bajó, viendo que Jason jugaba ajedrez en plena sala con su hijo o le enseñaba a jugar, para ser más precisos, parecía que Jason no perdía tiempo entre el dicho y  hecho- Ya vine- parándose junto a Andreas viendo cómo iban, apenas y habían movido un par de piezas.

─Papá estaba enseñándome cómo mover las piezas- a Basil se le erizó la piel al escucharlo, ¿papá? Apenas llevaban ahí una semana y media y… ¿y Andreas ya le llamaba de aquella forma?- Creo que lo entiendo, también reconozco las piezas…-trabándose un poco al decir la “r”- Pero me cuesta mucho seguirle el ritmo…- se quejó suspirando, poniendo aquel rostro serio marca registrada “Jason’s face”

─Jason... no estarás haciéndoselo más difícil de lo que se debe ¿verdad?- suspiró y Jason le vio levantando una ceja.

─ ¿Por qué habría de no hacerlo? Si se lo pongo fácil no tendrá ninguna gracia- y Andreas levantó el rostro sonriendo.

─Eso es cierto- y Basil se sintió desolado al ver que podían entenderse tan bien, había que admitirlo Andreas tenía mucho más en común con Jason que con él, además sonreía mucho más desde que estaban ahí, o mejor dicho sonreía con alguien más aparte de él.

─Podemos dejarlo para más tarde, ya que tu papi está aquí, podemos salir- Andreas asintió y se paró tomando la mano de su papi sonriéndole, le gustaba su nuevo papá, pero jamás lo amaría tanto como amaba a su papi.

─Vamos papi- lo jaló hasta la entrada- Hoy jugaras conmigo ¿veda papi?- Basil sintió una punzada de culpa, últimamente apenas y jugaba con su niño, pasaba mucho tiempo con él pero sinceramente lo había descuidado un poco, era como estar y no estar al mismo tiempo.

─Por supuesto peque, hace mucho que no jugamos ¿no? Hoy vamos a jugar hasta que no puedas más- y Jason tras ellos sintió curiosidad, ¿qué era lo que Basil jugaba con Andreas? Ellos dos definitivamente tenían su propio mundo, tenían costumbres y tradiciones que sólo ellos conocían, sintió una punzada de envidia… de celos.



Lo primero que hicieron fue entrar a una tienda de ropa infantil, Andreas parecía algo cohibido y sólo aceptó todo cuanto le daban, de vez en vez miraba a su papi como preguntándole que debía hacer y cuando este asentía solo seguía aceptando cuanto le facilitaban y es que en verdad Jason parecía que quisiera comprarle ropa para los próximos diez años, Basil pensó que era exactamente como un padre primerizo, él había hecho algo parecido cuando Andreas era un bebé… aunque obviamente él no había tenido tanto dinero.

Pasaron los minutos y dos horas después lograron salir de la tienda con más bolsas de las que Basil podía llevar en sus manos, por suerte Jason solucionó todo simplemente pidiendo que le enviaran todo a la mansión, fue en ese momento en donde las cosas se pusieron… extrañas… y es que entraron a una boutique para caballeros, Basil estaba renuente pero Jason no parecía querer darle demasiadas opciones, le seleccionaron algunas prendas y Basil pensó que jamás en su vida se había sentido tan analizado .Sentados en un cómodo sillón, ambos, hijo y padre lo observaban cada que salía de los vestidores con una prenda diferente.

─No me gusta nada de eso, Denakis- habló de mala gana, Basil se había probado bastante ropa y nada había convencido a ninguno de los dos. La verdad él tampoco se había sentido muy cómodo con ninguna.

─Papi no parece papi- habló Andreas con mala cara y Jason se levantó.

─Supongo que es eso- Basil no supo a qué se refería sino hasta que Jason se fue y regresó con una montaña de ropa más para probarse.

─ ¿Quieres que me pruebe todo esto?- para él, cambiarse una vez al día ya era demasiado tedioso ¿ahora quería que se probara todo aquello? ¿Encima de la que ya había tenido que probarse? Suspiró y tomó la ropa entrando al vestidor. Las primeras habían sido algunas geniales, pero bastante elegantes y sobrias. Aquello, aunque aún algo sobrio parecía mucho más informal, salió del vestidor con unos pantalones negros y una camisa roja, a Basil le pareció aunque sencillo, un color algo extravagante, pero le gustó al verse en el espejo, sin embargo aquello fue lo último simple que vio entre la ropa, pasó de chaquetas de cuero a playeras con desgastes. Salió una y otra vez del vestidor y comenzó a asustarse cuando después de haberse puesto la mitad de la ropa ninguna había sido rechazada, no quería pensar en la cuenta pero había visto algunas de las marcas en la ropa,  una playera azul de Lacoste, una chaqueta de Chanel, un pantalón de Kenzo, una camisa sin botones de Armani… sólo con eso ya sobrepasaba su salario de un mes, sin duda alguna.

Cuando terminó de probarse todo, Jason le dio un último juego de prendas, era un traje de lino blanco, una camiseta de un azul apagado y un foulard para caballero, a Basil le pareció una combinación extraña para alguien como él, pero solamente suspiró entrando de nuevo al vestidor, para cuando salió Jason le detuvo dándole un par de zapatos diferentes a los que se había estado probando, eran blancos, al igual que el traje, sin más remedio se los puso y cuando avanzó para preguntarle a su hijo como se veía, la imagen que le devolvió el espejo le dejó paralizado unos segundos… ¿era él? ¿En verdad era él? Con toda la ropa anterior le había impresionado lo bien que se podía ver pero la que llevaba ahora le hacía ver… formal y desenfadado al mismo tiempo, le gustó su apariencia, no parecía el chico de barrio que realmente era. Trabajando con modelos todos los días siempre había pensado que la ropa estaba hecha para cierto tipo de personas, no era la ropa la que hacía ver bien al modelo, era el modelo el que hacía ver bien a la ropa. Probablemente su origen era la fuente de todos sus prejuicios pero estaba reconsiderando su postura al verse en esos momentos.

─ ¡Te ves muy bien papi!- Basil le sonrió y rió aún más al escuchar el comentario de Jason.

─Casi a mi altura, cachorro- simplemente Jason nunca cambiaría ¿verdad? Pero viniendo de él aquello suponía algo bueno- Ahora quítatelo.- Basil se giró a él con intención de renegar por la repentina orden pero sólo entonces notó que el par de chicas que lo habían estado ayudando con la ropa no le quitaban la vista de encima, lo cual casi hizo que corriera de regreso al vestidor, ya dentro sonrió al pensar qué podía ocasionar que aquellas chicas acostumbradas a ver toda clase de hombres le vieran con admiración- Lo llevaremos todo- Basil escuchó aquello mientras se cambiaba y se apresuró a salir nuevamente.

─ ¡¿Qué?!- Jason ya estaba pagando para cuando salió- Jason…no puedes comprar todo eso… Jason…- vio cuando le daban el comprobante de pago- Con un demonio, escúchame.

─Te escucho Denakis,  que te haga caso es algo diferente, yo decido que hago con mi dinero así que sé un buen cachorro y quédate callado- Basil iba a renegar pero se le olvidó hacerlo al ver el sonrojo de la muchacha al escuchar como Jason le había llamado.

─ ¿Por qué te dice cachorro, papi?- ese era Andreas desde abajo, sujetándole por el pantalón y Basil se sonrojó mil veces más que la dependienta.

─Es de cariño Andreas- contestó Jason con tal simpleza que el niño solo soltó un leve “ah” de aceptación. ¿Cómo demonios le hacía Jason para hacer de todo con tal confianza?- Ahora vamos a cenar- y Basil pensó que le daría un infarto, por mucho que hubiese intentado escoger algo bueno que ponerse, seguramente no estaría a la altura de donde sea que Jason los fuese a llevar- ¿A dónde quieres ir Andreas?

─Hamburguesas- Basil escuchó la pregunta y la rápida contestación de Andreas y sonrió con cierta diversión al ver a Jason simplemente asentir,  no se lo imaginaba en un restaurante de comida rápida, caminaron por los pasillos del centro comercial y en algún momento Basil sintió como Andreas apretaba su mano con sus pequeños dedos, se detuvo y notó que miraba con cierta añoranza un pijama blanco con robots, era muy parecido a su pijama actual solo que el color predominante y el corte eran diferentes.

─ ¿Qué sucede?- aquella fue la voz de Jason.

─Es que…- Basil tenía pensado contestar pero Andreas le apretó la mano, no queriendo que dijera nada- Andreas quiere un helado antes de ir a cenar. Toma, ¿por qué no lo llevas? Acabo de recordar algo- cargando a Andreas y dándoselo en los brazos a Jason, quien parecía poder sostenerlo sin ningún problema.

─ Denakis…- habló en tono de advertencia y Basil sólo le pidió con la mirada que hiciera lo que le decía, al parecer Jason entendió pues únicamente bufó llevando a Andreas a comprar el dichoso helado, para cuando Basil se les unió tenía una bolsa de más y media cartera menos.

─Ahora sí, podemos ir a cenar- Jason le vio e hizo como si no notara la bolsa en sus manos, Andreas por su lado de repente parecía mucho más feliz que antes.