sábado, 14 de enero de 2017

Por él - Capítulo 17


Capítulo 17

Basil se mordió el labio, moría por decir que deseaba casarse con él, vio cómo guardaba el anillo en el abrigo y se llevó una mano a la cabeza.

—gm…— gimió como si le doliera y Jason se giró a él recostándolo.

— Te traeré un vaso con agua— la frase le dio escalofríos, como si algo malo fuese a suceder, pero al ver el rostro de Jason se tranquilizó, ni que fuese a envenenarle, para cuando regresó ya había caído en cuenta de que su condición podía resultar provechosa.

— ¿Estás mejor?— después de que Basil bebiera el agua.

— ¿Aún vas a darme ese anillo?— con rostro cansado y débil.

— ¿Te casarás conmigo?— Basil asintió y Jason le puso el anillo en el dedo, besándolo después. Besó sus manos, su rostro y finalmente sus labios, Basil le rodeó por el cuello y Jason le observó— Parece que te sientes mucho mejor— Basil calló, no dijo nada, solo mantuvo sus ojos fijos en los grises y éstos le absorbieron por completo. Sintió que los ojos le pesaban y se fueron cerrando mientras sus labios se entreabrían acercándose al rostro moreno que lo alcanzó en el camino acariciando sus labios con los propios, apenas un roce de labios fríos y temblorosos que se acariciaron casi con miedo, sintiendo los ajenos, calentándose de a poco, fundiéndose casi hasta no saber dónde empezaba y terminaba el otro, a Basil la cabeza le dio vueltas y se aferró al cuerpo del moreno que se movió como si quisiese separarse de él, eso le asustó y abrió los ojos. Nunca le había visto así… los ojos de Jason eran intensos y oscuros, vibraban con la fuerza de un deseo salvaje… y sin embargo se alejaban y era porque Jason se levantaba.

Basil lo observó incrédulo y extrañado, ¿qué estaba sucediendo? ¿Por qué se apartaba? Se cubrió por mera inercia, como si la tela de la frazada le protegiera, Jason parecía desconcertado como si intentara ubicarse y Basil pensó que tal vez comenzaba a arrepentirse de lo que sea que estuviese pasando ahí.

— ¿Lakis?— preguntó con voz temblorosa, con miedo y esperanza.

—Jason…— Jason habló como si el aliento le faltase.

— ¿Qué?

—Jason… llámame Jason, Basil…— Basil se desconcertó un poco asintiendo, la voz de Jason sonaba tan extraña, cargada de emociones, suave, baja, ronca, casi un murmullo sensual en sus oídos. Intentó levantarse, alcanzar su mano con sus dedos pero Jason retrocedió un paso y Basil no pudo ignorar el sentimiento de rechazo. Sus ojos esmeralda y plata se encontraron, desquebrajándose y soportando la tentación. Basil se volvió sobre la cama y sin decir nada se cubrió el pecho con las sábanas, girando su cuerpo, dándole la espalda al sujeto que acababa de pedirle matrimonio, al que parecía asqueado de su cuerpo… ¿qué había pasado? Tal vez… tal vez Allon sí había logrado lo que quería… Jason jamás admitiría que alguien se adelantara a él, pero sentía su entrada dilatada y el cuerpo relajado… casi como se sentía después de una noche completa en los brazos del moreno…

— Dime la verdad…— murmuró Basil despacio, sin voltear a ver al moreno, sabiendo que seguía ahí solo porque no había escuchado el sonido de la puerta.

— ¿A qué te refieres?— la voz de Jason sonaba igual y eso le erizaba la piel involuntariamente.

— Allon… ¿lo hizo? Cuando llegaste… lo estaba haciendo con él ¿verdad? ¿Ahora te doy asco? ¿Es eso?... contéstame con la verdad Jason, creo que al menos tengo el derecho de saber qué pasó con mi cuerpo…—Basil parecía tranquilo pero no lo estaba, le comía la incertidumbre.

Jason se quedó en silencio unos segundos, descolocado por las palabras del rubio, pero para éste el silencio fue suficiente respuesta, se levantó de la cama y antes de que Jason pudiese reaccionar estaba encerrado en el baño. Se dio cuenta enseguida que quedarse en silencio había sido un grave, grave error.

—Basil…— tocó la puerta pero no se abrió— Basil Denakis  ¡abre la puerta!— tocando un poco más fuerte pero la única respuesta fue el sonido del agua— Basil abre la puerta… ¿por qué habría de mentirte?  Las cosas pasaron como te dije, ahora ¡abre la puerta!

— ¡¡Vete al infierno, Jason!!— Jason estaba enamorado, pero jamás sería una persona paciente, la puerta fue a estrellarse en la pared del baño rompiendo el espejo en el lavamanos.

— Escu…— pero interrumpió la frase al ver a Basil bajo la ducha, sentado, arañándose los brazos, casi parecía querer arrancarse la piel.

— Lárgate, como si fuese a creerte, te doy asco ¿no es cierto? No te culpo…— parecía molesto, destrozado, furioso y olímpicamente triste. Y Jason no supo cómo lo sabía, si por sus ojos que ahogaban las lágrimas, por su voz cortada…

— Aunque hubiese sucedido… sería sólo sexo— Basil rió, así que sí había sucedido.

— ¿Solo sexo? Como el que tenemos tú y yo ¿no? Algo que no importa… vete al infierno, Jason ¡vete al infierno!— quitándose el anillo que apenas le había dado y aventándolo contra él, escondiendo su rostro entre sus rodillas, la última vez que había compartido cama con Allon había pasado una semana casi sin salir de la ducha, apenas y lo necesario para cuidar de su niño, las últimas veces había querido bañarse con amoníaco para sentirse mejor — Soy solo una puta ramera ¿verdad? Qué más da uno o dos… solo es sexo…— murmuró entre dientes y Jason se llevó una mano al cabello con impotencia y exasperación… qué decir… qué hacer, a él no se le daban aquellas situaciones… no se le daba tener sentimientos…

Caminó hacia él y se metió bajo la ducha… se hincó frente a Basil y puso su frente contra su cabello.

— Cuando llegue estabas desnudo… el aún tenía la ropa…— Basil se estremeció al escuchar su voz— escúchame hasta el final— advirtió antes de proseguir— gemías… te retorcías… parecías disfrutarlo… quise asesinarte… quitar a ese sujeto de encima de ti, asesinarlo y después torturarte lentamente… cuando se dio cuenta de que estaba aquí, te abrazó, me dijo muchas cosas… ni siquiera recuerdo qué, te ordené que te separaras de él… no me escuchaste, te seguía teniendo en sus brazos y quise golpearlo, me lanzó fuera de la habitación, pensé que era raro que no salieras y lo quité  de en medio, entré de nuevo y seguías gimiendo… me di cuenta que estabas drogado y después no recuerdo bien lo que sucedió, solo sé que le rompí la cara y tal vez varias costillas y que tenía sangre por todos lados… — Jason omitió a propósito el detalle de la pequeña demostración que había hecho frente a Allon— Llamé a alguien de confianza para que se lo llevara y limpiara todo,  te traje a la ducha y te mantuve bajo el agua caliente para que te relajaras… aun así, te masturbé y te viniste cuatro veces en mis brazos antes de quedarte dormido… aunque antes estabas inconsciente, no dormías… estabas drogado— Basil no levantó la cabeza… quería creerle…

— ¿Me tienes asco ahora?... ¿porque él me tocó?— Jason bufó.


— Quiero callarte esa boca impertinente tuya, ponerte a cuatro y hacerte mío como jamás lo he hecho, pero tengo que llevarte al médico ¿ok? no creo que Allon intentara hacerte mal físico y por tus síntomas parece que es el tipo de droga que se elimina en cuarenta y ocho horas del sistema, supongo que no quería correr riesgos pero por si acaso quiero que te revisen… que te recuperes, recojas el anillo que te di, lo uses, consigas un reemplazo para tu trabajo, regreses a la mansión conmigo y te prepares para abrirme las piernas por el tiempo que quede antes de que Andreas regrese a casa y comencemos a planear la boda. Esto… no es solo lo que quiero, es lo que vamos a hacer… ¿ok?— Basil levantó de a poco la cabeza y viendo el rostro conmocionado y casi vulnerable de Jason tan solo asintió viendo que se levantaba, tendiéndole los brazos para que le ayudase a pararse, quería ser consentido, quería ser frágil y necesitado de protección un poco más… quería justamente lo que ocurrió, que Jason lo tomara en brazos y lo tratara como si fuese a romperse en cualquier momento… si…definitivamente. Eso le venía bien.